Una de las características clave de los sistemas ERP para el sector industrial radica en su capacidad para organizar y controlar el stock de una empresa. Estas necesitan una Base de Datos en la cual almacenar y gestionar la información y su elección dependerá de las necesidades de la empresa, los productos o las fases del proceso de producción.
Lo más importante a la hora de elegir un ERP y el tipo de Base de Datos es que permita el acceso directo a las tendencias actuales de composición y proceso, ya que en ella estará almacenada toda la información de nuestra empresa.
Con más de 600.000 clientes alrededor del mundo, el Grupo Zucchetti es una de las empresas italianas más relevantes del sector TI.
Para ayudar a paliar los estragos de la crisis de la COVID-19, la multinacional del software en España ha puesto a disposición de las empresas un fondo de ayuda de 1,5 millones de euros con el objetivo de acompañarlas en su transformación digital, y que éstas consigan así salir reforzadas de la situación tan complicada que estamos viviendo.
La pandemia que ha provocado el coronavirus también afecta, de manera directa, al sector bodegas. No en vano, la correcta gestión vitivinícola se ha convertido en una de las asignaturas pendientes de los profesionales para amoldarse mejor a una situación tan inédita como incierta. Ante esta situación se vuelve necesario afrontar los cambios de una forma ágil y centrada en las soluciones digitales disponibles.
Veamos cuáles son las iniciativas que se plantean desde el sector vitivinícola para mantener un buen rendimiento de las bodegas, temporada de vendimia y gestión de cadena de suministro.
Durante el estado de alarma y la crisis de la COVID-19, el sector de la distribución ha demostrado su carácter esencial en la sociedad actual, pues es el que garantiza el correcto abastecimiento de la población. Se puede decir incluso que su importancia ha aumentado aún más, gracias al crecimiento del comercio online, por ejemplo para sustituir las compras presenciales.
Con el firme objetivo de continuar brindando un servicio adaptado a la situación actual, las empresas de este sector han puesto en marcha medidas de seguridad que garanticen el funcionamiento de todo el proceso de distribución. Veamos cuáles son algunas de estas medidas.
Como te hemos contado en artículos anteriores, el pasado 1 de enero entró en vigor el nuevo sistema de Suministro Inmediato de Libros Contables de Impuestos Especiales (SILICIE). Este nuevo sistema obliga a informar electrónicamente a la Agencia Tributaria de la contabilidad, tanto de los productos que son objetos de Impuestos Especiales como de las materias primas usadas en su elaboración.
A pesar del estado de alarma a causa del Covid-19, los plazos previstos para el cumplimiento de las obligaciones tributarias en lo respectivo a los Impuestos Especiales no se han modificado. A continuación te damos toda la información actualizada referente a esta nueva ley.
El Big Data se encarga de analizar un gran volumen de datos que, de una manera tradicional, nos llevaría bastante tiempo. Esto es especialmente útil para mejorar el funcionamiento de un negocio, ya que ayuda a prevenir errores y a mejorar y agilizar diversos aspectos de la empresa.
Actualmente se ha podido comprobar que el Big Data es una pieza fundamental para la planificación y gestión de las cadenas de suministro, a pesar de que su introducción aún se encuentra en proceso, la industria, entre ellas la vitivinícola, ya evalúan todos los beneficios que el Big Data ofrece tanto para la gestión del producto, trazabilidad y, por supuesto, la cadena de suministro. Esta incorporación ha conseguido simplificar los procesos haciendo que se consiga un funcionamiento y estrategias más eficaces.
Planificación inteligente
Dentro de la cadena de valor de las bodegas, podemos encontrar diversos factores que condicionan la estructuración de los datos. Desde cambios en el mercado, exigencias nuevas de cada cliente, la "personalización" del servicio y del producto o las nuevas tecnologías que ya aportan más información relacionados a la materia prima.
Ante este grado de detalle se hace imprescindible analizar y ordenar los datos de acuerdo con cada "eslabón" de la cadena de suministro. A grandes rasgos, los objetivos que se intentan conseguir son 2:
- Mejorar los procesos existentes, de modo que se adapten, de manera más eficiente, a los grandes cambios que ha experimentado el mercado en las últimas décadas. Podemos enfatizar en la planificación de la demanda. Un software que ya implementa el Big Data será capaz de priorizar datos y demandas a través de un dashboard para luego brindar métricas y previsiones de cómo mejorar cada tarea y proceso.
- Crear productos y servicios para ofrecer como una nueva apuesta de valor. Esto es factible gracias a que el Big Data permite que la información que se almacena sea precisa y relevante. Algo que aporta el Big Data a la cadena de valor es la capacidad de detectar necesidades de proveedores, clientes y distribuidores.
De esta forma, las bodegas pueden anticiparse a las necesidades de cada pieza fundamental de la cadena de valor, incrementar la calidad de los productos e incluso evaluar formas de que la producción sea más ágil gracias al control del inventario o distribución.
En la actualidad, el Big Data y las herramientas de análisis de datos ocupan un lugar muy importante en la cadena de valores. Con la integración de esta herramienta de análisis, los sistemas ERP, por ejemplo, han potenciado la gestión total de cada tarea en un bodega.
El Big Data a la alza en la gestión vitivinícola.
El uso de este sistema está más extendido en Europa y Estados Unidos. Es una herramienta fundamental para conocer, con mayor certeza, cuáles son los gustos y las preferencias de los consumidores. De esta forma, con el apoyo del Big Data en la cadena de suministro, es posible crear una estrategia de marketing mucho más eficaz a la hora de colocar un producto o, incluso, una marca.
Además, el uso del Big Data en la gestión vitivinícola también resulta de vital importancia para la producción del vino. Teniendo en cuenta el gran aumento de la demanda, esta herramienta permite organizar, de manera más óptima, los calendarios de trabajo aumentando, en consecuencia, su rendimiento.
Incluso, su aplicación se extiende hasta los viñedos (con sensores de suelo, drones, entre otros) y el control de la uva, minimizando riesgos causados por factores ambientales, monitorizando la salud de la uva y pronosticando el mejor tiempo de inicio de la vendimia.
Sin duda, el Big Data es un aliado para el análisis cualitativo de las bodegas y la precisión de los datos se vuelve crucial. Es el momento para dar el salto a la transformación digital.
